
Tejeduría en Bejuco
Una tradición que se resiste a desaparecer...
TRADICIÓN CULTURAL
Además de la agricultura y de la tradición que caracteriza a los pueblos cafeteros, en Filandia es reconocido el trabajo en cestería de sus artesanos. Familias enteras concentradas en el barrio San José, principalmente, dedican sus días a tejer canastos, baúles, bolsos, lámparas y todo cuanto la imaginación les permita. Para crear sus inventarios, los artesanos se valen de distintas fibras extraídas de la zona como el yaret, la calceta de plátano o el mimbre. El barrio San José se encuentra sobre la vía al mirador Colina Iluminada, la misma que lleva a al municipio de Quimbaya. También en el costado suroriental de la plaza central está el almacén administrado por la Asociación de Artesanos.


BEJUCO
El bejuco, elemento esencial para la elaboración de canastos y otros elementos que hoy son más de adorno que de utilidad, se consigue en el bosque de niebla andino, y las especies más usadas son el tripaperro y el chusco.
La preparación del bejuco comienza con la recolección en el bosque. Luego viene el ripiado (descascarado y eliminación de nudos), el fraccionamiento de la fibra en tiras y el secado al sol.

ASOCIACIÓN DE ARTESANOS DE FILANDIA
Las artesanías de tejidos de fibra tradicionalmente se producen en las casas de los artesanos, quienes adecuan sus talleres en sitios abiertos que tengan el mínimo de circula- ción de viento directo para evitar que la fibra se seque. Estos talleres son comúnmente un espacio de encuentro familiar, donde los artesanos enseñan a hacer los canastos a sus hijos o nietos, transmitiendo de generación en gene- ración el oficio de cestería.
Misión
La Asociación de artesanos de Filandia tiene como propósito el reconocimiento y consoli- dación de la cestería como patrimonio cultural, satisfaciendo el cliente con piezas artesanales en fibras naturales y logrando así ser competi- tivo como recurso sostenible en el tiempo.
Visión
La Asociación de artesanos de Filandia espera a corto y mediano plazo ser reconocido a nivel in- ternacional como patrimonio cultural, poder sa- tisfacer al turista con innovación y poder com- petir en los mercados nacionales e internacionales, otorgándole un valor agregado al recurso humano.
